El signo del zodiaco de Libra

Las personas nacidas entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre pertenecen al signo del zodiaco de Libra. Las principales virtudes de este signo son su sentido de la ecuanimidad y la justicia (tal y como indica el símbolo que lo representa, una balanza). En el lado opuesto, los defectos más habituales de los individuos libra son su indecisión y sus cambios bruscos de humor.

El planeta regente de Libra es Venus, sinónimo de sensualidad y devoción por la belleza. Al ser este un signo de aire, el arte (en cualquiera de sus múltiples formas) y la intelectualidad tienen un peso enorme en los individuos nacidos al amparo de este signo zodiacal. Los Libra disfrutan sobremanera manteniendo largas conversaciones, se deleitan leyendo, les encanta contemplar películas, exposiciones o hacer escapadas a la naturaleza y, en definitiva, cualquier experiencia que les permita abstraerse de la cotidianidad.

En cuanto a sus relaciones sociales, los Libra actuarán de manera recurrente como mediadores, usualmente sin tomar partido en ninguno de los ‘bandos enfrentados’. Su aversión hacia los dogmas y las opiniones sentenciosas los convierten en excelentes oradores. No obstante, cuando un tema les afecta de manera directa, sus emociones pueden entrar en conflicto, lo que los lleva a perder su gran sentido de la objetividad y se sienten descolocados. Es en estas situaciones cuando podemos  apreciar uno de los mayores defectos de los Libra: se comportarán de forma inesperada (e incluso extraña y vehemente), ya que sus pensamientos (que siempre tienden a la conciliación y la flexibilidad) entran en conflicto con aquello que les dicta el corazón.

Asimismo, y en lo relativo al ámbito laboral, son resolutivos en extremo, por lo que contar con un Libra en nuestro entorno de trabajo puede resultar de tremenda ayuda. Además de encantarles las tareas en equipo, son muy colaborativos y siempre están dispuestos a echar una mano sin pedir nada a cambio: sencillamente, es su instinto lo que los empuja a intentar hacer más fáciles las cosas a aquellos que tienen cerca. Y es que las personas nacidas bajo este signo del zodiaco son de las que más necesitan sentir el contacto directo con otras personas. De esto último se deduce que sean muy familiares y tengan bastantes amigos íntimos. Así, los Libra disfrutan de las reuniones (sean del tipo que sean), en particular cuando pueden ejercer de anfitriones.

En sus relaciones de pareja, puede decirse que las personas Libra suelen mostrar dos caras. Por una parte, cuando recién están conociendo a una potencial pareja se muestran un tanto escépticas, debido a su aguzada incapacidad para acertar a descifrar sus propias emociones. Hablar de lo que sienten suele resultarles complicado, por lo que intentan evitarlo desviando la conversación hacia temas más intelectuales. Por otra parte, cuando un Libra por fin ha decidido que quiere mantener una relación duradera con la persona que está a su lado, hará todo lo posible por complacerla, avanzará con determinación y se mantendrá firme en su decisión de ir hasta el final con quien será su compañero de vida. No en vano, los Libra son extremadamente fieles, por lo que no resulta complicado confiar en ellos una vez que hayamos logrado que se sientan seguros con nosotros (para lo cual será necesario que, primero, consigamos hacerlos sentir seguros de sí mismos, incentivando su autoestima).

Si hay una sensación que agrada a los Libra por encima de cualquier otra, esa es la calma, la armonía (en todas las facetas de su vida). Así, harán todo lo posible para alcanzar ese estado, en algunos casos volviéndose maniáticos y tozudos si la circunstancias lo requieren. Paradójica mente, esa armonía general que buscan en el exterior es la que tanto les cuesta hallar dentro de sí mismos, sobre todo en cuanto a sus emociones se refiere. Por ello, lo mejor que podemos hacer para facilitarle la vida a una persona Libra es intentar evitarle conflictos y ser flexibles y comprensivos cuando su estado anímico varíe de forma acusada: hemos de tener en cuenta que su principal problema es que ellas mismas están hechas un lío, y que esa falta de claridad emocional es lo que las lleva a estar mal.

By | 2019-01-03T08:48:42+00:00 diciembre 18th, 2018|

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