El signo zodiacal de Cáncer

Las personas nacidas entre el 21 de junio y el 21 de julio pertenecen al signo zodiacal de Cáncer. Si por algo destacan las personas nacidas bajo este signo es por ser familiares en grado extremo. Es por ello que suele considerarse al individuo Cáncer como alguien leal y muy confiable. Por el contrario, el rasgo negativo más distintivo de este signo es su carácter voluble: puede cambiar radicalmente de estado de ánimo de una jornada para otra, e incluso a lo largo de un mismo día. Esta peculiaridad es la razón por la que suele decirse que los Cáncer son personas extrañas, a quienes es difícil de comprender. El motivo es, ni más ni menos, que en muchas ocasiones ni ellos mismos pueden entender a qué se deben dichos cambios.

No en vano, Cáncer es un signo de agua regido por la Luna, y son precisamente las oscilaciones provocadas por este satélite las que vemos reflejadas en el carácter del individuo Cáncer. Asimismo, también se atribuye al influjo de la Luna la inmensa emotividad de los Cáncer, al igual que la creatividad que suele caracterizarlos y las sugerentes y variopintas ideas que se les ocurren. Una persona Cáncer destaca por su sensibilidad hacia los problemas ajenos, en especial los que involucran a sus seres más cercanos. Esta empatía, sumada a su gran extroversión, los ayuda a hacer amigos con facilidad, si bien ganar su confianza requerirá de tiempo y dedicación. Así, puede decirse que quien tiene un buen amigo Cáncer, lo conservará de por vida.

Y lo mismo suele suceder en las relaciones sentimentales: tanto una mujer como un hombre Cáncer tiende a buscar en la pareja, por encima de otros atributos, la estabilidad. Es por ello que antes de aventurarse en una relación se asegurará de que la persona con la que va a compartir su vida es realmente la idónea. No es que los Cáncer sean desconfiados, sino más bien que fijan sus miras a largo plazo. Y lo mismo sucede en el plano laboral: un Cáncer, pese a su carácter creativo, prefiere empleos que le certifiquen un futuro seguro. Así, todo buen Cáncer suele ser, además de muy trabajador y responsable, muy buen ahorrador (ya que de ello depende tanto su seguridad futura como la de su familia).

Eso sí, tanto en la pareja como en el trabajo, la impulsividad de los Cáncer se impondrá antes o después, algo que suele traerles problemas y desencuentros de manera habitual. Es por ello que resulta esencial saber tratar a un Cáncer y, sobre todo, conocerlo a fondo antes de emitir juicios precipitados. Si bien es cierto que pueden resultar intratables en multitud de momentos, no lo es menos que, a poco que aguantemos, seremos recompensados por sus principales cualidades y virtudes: la afectividad, el cariño y la atención que brindan a los suyos son de una intensidad y un valor incalculables. Así que si tienes cerca a un Cáncer, lo mejor que puedes hacer es no molestarlo cuando esté en sus días malos y aprovechar al máximo los días en los que esté sonriente y activo.

By | 2018-11-06T09:54:40+00:00 octubre 9th, 2018|

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